Nuestros Programas

  • Derechos de niñas, niños y adolescentes.
  • Formación para el trabajo, inserción laboral y emprendedurismo.
  • Educación de personas jóvenes y adultas.
  • Cultura de paz.
  • Desarrollo sustentable.
  • Educación y prevención para la salud y el Bienestar Bio-psico-social.
  • Fortalecimiento organizativo y educativo de comunidades y desarrollo local.
  • Investigación e Incidencia.

Septiembre 2014




Por una reforma con justicia fiscal.

Históricamente El Salvador no ha contado con una reforma tributaria justa, durante los años 1989-2008 se aplicó un reforma tributaria regresiva, a favor de los sectores de mayores ingresos: eliminación de los impuestos a las exportaciones de café, camarón y azúcar (1992), a las donaciones y sucesiones (1993) y al patrimonio (1994), reducción del impuesto sobre la renta de las grandes empresas (de 35% a 25%) y sobre la transferencia de propiedades, reducción de aranceles (desde 1989 hasta hoy) y eliminación de impuestos municipales, IVA, renta y aranceles a las inversiones en turismo de más de 50,000 dólares (2005).

Para que el Estado compensara una parte de los ingresos que dejaba de percibir por los impuestos suprimidos o recortados, el gobierno de Alfredo Cristiani introdujo el IVA con 10% (en sustitución del timbre), la gestión de Calderón Sol lo elevó a 13% y la de Francisco Flores se lo colocó a las verduras, las frutas, los granos básicos, la leche y las medicinas. También se crearon algunos impuestos selectivos, como el de la gasolina, para financiar el FOVIAL; el de bebidas alcohólicas, tabaco y armas, para financiar el FOSALUD, entre otros.

Si bien el gobierno aumentó su carga tributaria, de 10% (1989) a 13.7% (año 2009), la misma se sustentó en impuestos indirectos (al consumo) y en la renta salarial, que para 2009 representaban el 84% de los ingresos tributarios, contra un 16% que aportaba y el impuesto a la ganancia de las empresas. Ese año el déficit fiscal fue de 1,142 millones de dólares, equivalentes al 5.7% del PIB, una cifra muy elevada.

Un reciente estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe –CEPAL-, titulado “Panorama Fiscal de América Latina y El Caribe”, muestra que de los 26 países estudiados, 23 tienen una carga tributaria mayor a la de El Salvador. El promedio latinoamericano es de 23.6% y en El Salvador es de 15.5%, o sea, que de cada 100 dólares que circulan en el país el gobierno capta 15.5. Solo Guatemala y República Dominicana tienen una carga más baja. Suriname (antigua Guyana Francesa) la tiene en 43%, Brasil y Argentina en 38%, Belice 28%, Bolivia 34.5%, Chile 24.6%, Costa Rica 24.1% y Nicaragua 24%.

En este marco, la Coalición Social Watch El Salvador considera importante que el Estado recaude más y aumente la inversión social sin afectar a la población de menos ingresos. Sería incorrecto cargarles impuestos a la población consumidora y a los salarios de la gente pobre como lo hicieron los gobiernos pasados con el IVA por ejemplo. Se necesita una reforma fiscal justa y completa, en la que quien tenga más pague más y que quienes evadan su responsabilidad con el Estado sean sancionados y denunciados públicamente. Que las grandes empresas y financieras asuman su responsabilidad social desde un enfoque solidario y comprometido con los programas sociales nacionales.




Educando para la Paz.

Cada 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz. La Asamblea General de las Naciones Unidas ha decretado que este día se dedica a reforzar los ideales de la paz en todas las naciones y pueblos del mundo.

La celebración de este año se dedica a la conmemoración del 30º aniversario de la Declaración de la Asamblea General sobre el Derecho de los Pueblos a la Paz, en la cual se reconoce que la promoción de la paz es esencial para el pleno disfrute de todos los derechos humanos. Este día brinda la oportunidad de reafirmar el compromiso de las Naciones Unidas con los propósitos y principios sobre los que se fundó la Organización.

El Día Internacional de la Paz fue establecido en 1981 por la resolución 36/67 de la Asamblea General para que coincidiera con la sesión de apertura de la misma, que se celebra anualmente el tercer martes de septiembre. El Día de la Paz se conmemoró por primera vez en septiembre de 1982. En 2001, la Asamblea General aprobó por unanimidad la resolución 55/282, que estableció el 21 de septiembre como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial.

En este día es importante establecer en los países una paz verdadera y como lo manifestó el Secretario General de la ONU, es importante resaltar la educación para la paz: “La educación es vital para fomentar la ciudadanía mundial y construir sociedades pacíficas.

Educar a los niños más pobres y más marginados exigirá un liderazgo político audaz y mayores compromisos financieros. Sin embargo, por primera vez en un decenio, la ayuda a la educación ha disminuido. Debemos invertir esa tendencia, forjar nuevas alianzas y dirigir una atención mucho mayor a la calidad de la educación.

En este Día Internacional de la Paz, comprometámonos a enseñar a nuestros hijos el valor de la tolerancia y el respeto mutuo. Invitamos en las escuelas y los maestros que construirán un mundo justo e inclusivo que abrace la diversidad. Luchemos por la paz y defendámosla con todas nuestras fuerzas”.

Desde el año 2012 CIDEP cuenta con el Programa de formación en Cultura de Paz el cuál se construyó con el fin de crear acciones dentro de la institución para formar un ambiente de cultura de paz en todos los espacios donde se trabaja, el programa tiene entre sus objetivos desarrollar procesos de capacitación y sensibilización, para los diversos programas y proyectos enfocados en la prevención de la violencia social para una Cultura de Paz.

En este sentido reconocemos importante el planteamiento de las Naciones Unidas de que la herramienta principal para crear un ambiente de paz es la educación, hay que educar a las nuevas generaciones con valores de respeto y tolerancia; de igual manera promover en la población joven y adulta la tolerancia, el respeto y la armonía en el hogar, trabajo y otros ambientes donde se desarrollan.







En el día Internacional de la preservación de la Capa de Ozono.

En 1994, la Asamblea General proclamó el 16 de septiembre Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono para conmemorar el día en que se firmó en Montreal, en 1987, el Protocolo relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono. Esta celebración, invita a los Estados, organizaciones, juventud y sociedad civil en general, a participar en las actividades que cumplimentan los objetivos plasmados en el protocolo, que exige a los países eliminar el uso de los clorofluocarbonos (CFC) para proteger la capa de ozono.

La capa de ozono es una capa frágil de gas, protege a la Tierra de la parte nociva de los rayos solares, ayudando a preservar la vida en el planeta. La utilización de los CFC ha abarcado muchos renglones de la vida moderna y en su momento tuvieron un propósito multiuso utilizados como refrigerantes en neveras y aires acondicionados, como sucedió con el popular freón, como disolventes en productos de limpieza, como elemento propulsor en aerosoles y agente espumante en extintores.

El gran problema con el uso de los CFC, es que al entrar en contacto con los rayos ultravioletas, produce Cloro el cual reacciona con el ozono para finalmente convertirlo en oxigeno y aunque las emisiones de CFC hoy han cesado en gran medida, sucede que el tiempo de vida de el cloro desprendido de una molécula de (CFC) tiene un tiempo de vida que oscila entre los 20 y 100 años por lo que el proceso de destrucción de la capa continuará por largo tiempo aunque las emisiones cesen en su totalidad.

Recientemente, un informe conjunto del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), afirma la recuperación de la capa de ozono, que protege al Planeta de los dañinos rayos ultravioletas, además que se encamina hacia su restauración total en las próximas décadas como resultado de la acción internacional contra las sustancias que provocan su agotamiento, principalmente a la aplicación del Protocolo de Montreal, sin el cual se calcula que la concentración de gases que destruyen esa delicada capa se hubiera multiplicado por diez para el año 2050.

Según el PNUMA, ese Protocolo ha evitado dos millones de casos de cáncer de piel anuales, así como numerosos padecimientos en la visión y el sistema inmunológico, además de enormes daños a la agricultura y la vida silvestre. No obstante, el informe advierte que aún existen numerosos desafíos producidos por el rápido incremento de los gases que causan el efecto invernadero, lo que podrían socavar la recuperación de la capa de ozono, por lo que CIDEP se suma a las voces que demandan industrias limpias y economías que protejan el medio ambiente para garantizar la vida en la Tierra. Invitamos al sector educativo a formar parte activa en los procesos de concientización y educación para el desarrollo sostenible de las nuevas generaciones.





Día Internacional de la Alfabetización.

En 1965, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (abreviado internacionalmente como UNESCO) proclamó el 8 de septiembre Día Internacional de la Alfabetización.

Para este 2014, el tema del día es “Alfabetización para el desarrollo sostenible”. La alfabetización es uno de los elementos fundamentales para promover el desarrollo sostenible, en la medida en que dota a las personas de autonomía para tomar las decisiones correctas en los ámbitos del crecimiento económico, el desarrollo social y la integración medioambiental. La alfabetización es la base del aprendizaje a lo largo de toda la vida y desempeña una función esencial en la creación de sociedades sostenibles, prósperas y pacíficas.

Según la UNESCO, las competencias de lectura, escritura y aritmética que se adquieren a lo largo de la vida, desde las nociones elementales hasta el nivel más avanzado, forman parte de un conjunto más amplio de capacidades necesarias para desarrollar el pensamiento crítico, el sentido de la responsabilidad, la participación cívica, el consumo y los estilos de vida sostenibles, las conductas ecológicas, la protección de la biodiversidad y la reducción de la pobreza y del riesgo de desastres.

El Día Internacional de la Alfabetización de este año se celebrará en el mundo entero. La celebración principal tendrá lugar en Dacca, donde el gobierno de Bangladesh, en colaboración con la UNESCO, auspiciará la “Conferencia internacional sobre la alfabetización y la educación de las niñas y las mujeres: Bases para el desarrollo sostenible y entrega de los premios de alfabetización de la UNESCO”, en apoyo de la iniciativa ‘La educación ante todo’, del Secretario General de las Naciones Unidas.

En los últimos años en El Salvador se han dado pasos importantes en tema de alfabetización, a la fecha se han nombrado 21 municipios libres de analfabetismo gracias al Programa Nacional de Alfabetización “Educando para la vida”, según datos del Ministerio de Educación –MINED- en total se han atendido a 285,251 personas entre 2009 y 2014, logrando una disminución de la tasa nacional de analfabetismo de 17.9% en 2008 a 12.7% en 2013.

Este es un programa de aprendizaje gradual que posibilita la comprensión de la lectura, la expresión escrita y el uso del cálculo matemático básico, que se impulsa con voluntariado y que permite vincular a las personas a la vida económica, social, política y cultural de su entorno. Con el Programa de Alfabetización se busca garantizar el acceso a la población joven y adulta a la formación básica y complementaria para mejorar su calidad de vida y la participación activa en el desarrollo de la sociedad salvadoreña.

CIDEP celebra y reconoce los esfuerzos realizados en el avance del Programa de Alfabetización y considera importante reforzar los presupuestos para fortalecer el proceso de alfabetización en el país, también felicita a las facilitadoras y los facilitadores, así como al voluntariado por contribuir en la lucha por un país libre de analfabetismo; invita a todos los sectores del país a continuar apostándole a la alfabetización como un proceso fundamental para el desarrollo de El Salvador.